La hora clave, las 19:30, a esa hora, tenemos que estar listos, guapos (lo que se pueda) y elegantes, en la puerta del Pazo Libunca, hasta entonces, un rato para visitar Ferrol, y alrededores, el puerto, el centro histórico, las tiendas, los bares...
Calle Real arriba, paseamos por la plaza del Marques de Amboage, y aprovechamos para visitar a Pili. Al bajar, parada obligada también, en la pastelería Paris, de la que no me cansaré jamás de decir, que tienen los mejores croissants del mundo. Caco no está, pero si su abuela, que nos pone al día de sus andanzas.
Visita a Jose y a Titi, que por suerte están con Patricia, David y Paula, y a continuación, a Covas (antes Cobas) a por mis deseados Chicharrones.
Covas es la capital del Chicharrón. "O Noso Bar", y "O Campeón", son dos paradas obligadas. Pero... Están cerrados. Hay fiesta en "As Cabazas", y todos los bares han cerrado, para montar el "Chiringuito" en las fiestas. Desgraciadamente el acceso es casi imposible por la cantidad de coches y de gente que hay, a pesar de que está lloviendo.
Con el estómago lleno, (demasiado lleno pensando en que dentro de nada tenemos boda), nos vamos al hotel. En el ascensor, nos encontramos a Santi Rodriguez. Si ya me caía bien en la tele, en persona parece alguien muy accesible. Intercambiamos una conversación típica de ascensor, nos pregunta que qué hacemos en Ferrol, le contamos que venimos a una boda... hablamos del tiempo, de la lluvia, y nos despedimos...
Hay que descansar un rato, darse una ducha y arreglarse. Pero hay quien prefiere visitar Portico, mientras yo me rindo a los brazos de Morfeo.
Alli nos esperan ya todos, y por primera vez en este viaje, los veo. Vuelvo a tener esa sensación extraña, en que, a pesar de vernos de tanto en tanto, a veces de año en año, o más, parece como si la amistad se hiciera aún más fuerte. Los echo tanto de menos...
Después de cenar, bailoteo hasta las tantas, y entonar "el Miudiño", llegan las despedidas. Lástima de no tener algún día más para disfrutarlo por aquí. A finales de Agosto, tenemos otra cita parecida, misma hora, mismo lugar, pero esta vez le toca el turno a otro.
Hasta entonces, me quedo con un sabor de boca espectacular, y con la dosis de morriña cubierta para al menos... un par de meses.
Son casi las 6 de la mañana. Ponemos el despertador, que nos dice que sólo quedan 3 horas y 34 minutos para que suene. Habrá que aprovecharlo.
Hay muchas fotos de este viaje en flickr, casi todas de la boda, pero esta vez son privadas. Si has llegado hasta aquí, estuviste en la boda, y quieres ver las fotos, escríbeme y te mando un enlace para que las puedas ver todas, o casi todas :).
No hay comentarios:
Publicar un comentario